martes, 2 de agosto de 2016

Habitación para niños

La habitación de los más pequeños


Es muy raro que una habitación infantil no exija con el tiempo algunas reformas, puesto que el bebé para el que inicialmente se ha ideado y decorado la habitación pronto se convierte en un niño y se hace luego adolescente. Si el primero sólo necesita la habitación para dormir, el segundo obligará a convertirla también en un lugar donde pueda jugar y el adolescente deseará transformarla en un espacio personal y propio, con el que poder identificarse.


Son pues, necesidades diferentes que exigen espacios y estilos diferentes. Por esta razón, lo mejor no es comprar muebles demasiado infantiles, que aburrirán con el tiempo, ni muebles destinados a una sola función a una sola función. Es preferible inclinarse por muebles readaptables, como los modulares, los que tienen ruedas o los que pueden esconderse detrás de un armario.


Otra particularidad propia de las habitaciones infantiles es que deben compartirlas en ocasiones dos o tres hermanos, por esta razón el espacio resulta más limitado y se reducen las posibilidades de almacenaje.


Por otra parte, hay que tener siempre presente que la habitación infantil no es sólo un lugar donde los niños duermen o descansan, sino también un espacio donde juegan y estudian. Cuando son pequeños, es lógico que hagan los deberes en la cocina o el salón, donde estarán cerca de la ayuda de sus padres, pero, a medida que van creciendo, les conviene tener un espacio propio donde estudiar.


Todas estas circunstancias determinan la distribución del espacio, la elección de los muebles y el orden de la habitación.

Fuente: Una casa ordenada - RBA Libros, S.A.

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